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Jorge Luis Gutiérrez

Jorge Luis Gutiérrez

@kokele

Mexico » Morelos » Cuernavaca

Jorge Luis Gutiérrez

La cruz a cuestas

US$ 10,50

Empeñado en encontrar el camino de su vida, el protagonista ingresa en una secta que lo acoge y le ofrece trascendencia. Deslumbrado por las promesas, le da la espalda al amor de su vida para sumergirse en un torbellino de pasiones y misterios que llegan al crimen. En esta historia nadie es inocente y el protagonista acabará pagando muy caro su arrogancia.

El año que viví

US$ 15,00

Lejos de querer explicar los sucesos que conmovieron a la sociedad mexicana en 1994, el personaje de esta novela pasa atónito de uno a otro, sin comprender cabalmente lo que sucede ni en el mundo que lo rodea ni en su vida personal. Llevado por los acontecimientos, hace mucho que él ha olvidado lo que significa controlar su vida o, simplemente, tener rumbo.

Ni metáfora ni parábola, el relato de esta novela es totalmente ficticio, aunque desgraciadamente no lo sea el fondo en el que transcurre. El lector memorioso quizá recuerde a varios de los personajes mencionados en ella. Y más vale que así sea: todos fuimos víctimas indirectas de la vida privada de nuestros hombres públicos, como podrá corroborar el lector al repasar las páginas de esta novela. Olvidarlos sería un acto de indulgencia que no se merecen.
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Memoria rescatada

US$ 14,20

Después de diez años de trabajar en PEMEX, el Ing. Mario Gutiérrez Contreras recibió la comisión de ir a Estados Unidos a estudiar procedimientos químicos que pudieran ser aplicados en la industria petrolera mexicana. Así fue como pasó seis meses en Chicago y sus alrededores alejado de la familia que ya había formado: su amada esposa Esperanza y cinco hijos.
Esta correspondencia refleja la añoranza por la vida con los suyos, mostrándolo como un hombre lleno de amor por su familia y profundamente consciente de su responsabilidad hacia ella. La minucia de la vida cotidiana queda aquí reflejada no como algo cargoso sino como una tarea asumida con el gusto de saber que se está haciendo por los seres queridos.
Con este tercer tomo de Memoria rescatada culmina una tarea que me impuse una noche de insomnio hace muchos años. Mi interés en publicar esta correspondencia fue siempre preservar el recuerdo de mi padre y, al mismo tiempo, ofrecerles a sus descendientes la oportunidad de conocerlo a través de su correspondencia.
Pero este volumen tiene una característica adicional: contiene numerosas cartas escritas por Esperanza Galván Rodríguez, su amadísima esposa, durante el tiempo que lo acompañó en Chicago. Y también, a modo de apéndice, cartas enviadas por mi papá a su hijo Mario cuando este se encontraba estudiando en Alemania, así como unos apuntes a modo de memoria que redactó mi mamá al empezar a familiarizarse con las computadoras.
He de confesar que al empezar esta tarea tuve dudas del interés que podrían despertar estas cartas en quienes no conocieron personalmente a mi papá. Sin embargo, la cálida acogida que tuvieron los dos primeros tomos me convenció de que, lejos de ser una figura abstracta en los archivos familiares, mi papá sigue estando presente entre su descendencia. Reforzar esa presencia es la mejor recompensa que podría esperar para el esfuerzo que representó la publicación de esta obra.
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Memoria rescatada

US$ 11,50

A su regreso de Alemania, Mario Gutiérrez Contreras encontró trabajo en la recién formada Pemex, más exactamente, en la refinería de Tampico. Ahí inició su carrera profesional, empezó a ajustarse a las realidades de su país natal y, más importante, conoció a la que sería el amor de su vida. Amores, aspiraciones profesionales y siempre, obstáculos que vencer en la búsqueda inacabable de su destino: eso es lo que podrá encontrar el lector en este segundo volumen de la correspondencia del Ing. Gutiérrez. leer todo...

Memoria Rescatada

US$ 17,50

Llegado a Berlín en 1931 para realizar ahí sus estudios universitarios a los 17 años de edad, Mario Gutiérrez Contreras tenía ya muy clara la importancia que tendría ese viaje en su vida, como dejó constancia en sus escritos.
Es muy probable que esa visión haya sido lo que lo llevó
a conservar cuidadosamente todas las cartas que escribiera a su familia y amigos durante toda su estancia en Alemania, y aún después, cuando regresó a México en 1939 y se fue a trabajar a Tampico. Ahí conoció a la que sería su esposa, Esperanza Galván Rodríguez.
Años después, por encargo de Pemex donde trabajó toda su vida, haría una estancia en Chicago. Ese viaje también quedó documentado en las cartas que, al igual que las anteriores, tuvo el cuidado de conservar.
Él escribió toda su correspondencia a máquina, seguramente para aprovechar la posibilidad de hacer una copia al carbón. Las copias de las cartas de Berlín incluso las encuadernó en cuatro volúmenes. Las de Tampico y Chicago no conocieron tan elegante presentación pero sí quedaron debidamente guardadas en sendas carpetas.
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