Jardín Metamórfico
debe adaptar una oruga, conociendo los infortunios, haciéndose aliado de ellos, para poder meterse en una cápsula introspectiva la cual nos transformará interna y externamente, nos enseñará lo necesario para poder alzar el vuelo al ir adquiriendo una constante retroalimentación. Es necesario atravesar todos los caminos para aprender del recorrido, y con ese conocimiento mejorar nuestra forma de apreciar a los demás, tanto como a uno mismo.
Las plantas y los seres humanos compartimos algo en común: la finitud de la existencia. Y la aceptación de esa finitud es síntoma de madurez. Las personas conscientes cambian constantemente, y no querer aceptar el cambio para no tener que soportar el dolor, es como hacerse trampa jugando al solitario. Como todo retorno, termina donde inició, desde un grano de café que se vuelve polvo, hasta la desdicha de una planta que se vuelve compost. Nuestro rastro por el mundo, por las personas, por los jardines, dejan consecuencias y no son en vano, son esas consecuencias las que influyen en un todo, en la historia. Por eso es importante no vivirlo todo de forma deliberada y fugaz, sino contemplando cada mínimo detalle, esos momentos de existencia y de pertenencia, esos momentos donde todo lo tenemos delante, como si acabáramos de nacer, con los ojos bien abiertos, regando la tierra con nuestras huellas, en una búsqueda constante de ecuanimidad. leer todo...
Bryan Santurión
sed de conocimientos; nació una necesidad de expresarse sobre ciertas cuestiones del mundo. Y se encontró, a través de la escritura y la introspección, un mundo infinito de amalgamas. Fuí forjando de a poco un camino de escritura y de constante investigación, entre todos sus recovecos y laberintos inacabables. Desde ese entonces, vivo sumergido en una búsqueda de crecimiento, junto con el hambre de hacerse ver, sin ningún tipo de expectativas, pero lleno de esperanzas, dentro de este difícil mundo para el arte. leer todo...