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EL MISTERIO DE LA CASA DE LOS SIETE BALCONES

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En una de las calles antiguas de Bogotá, donde el tiempo parece haberse detenido y los ecos de la historia aún resuenan entre los muros de cal y piedra, se alza una casa que pocos se atreven a mirar de frente. La llaman La Casa de los Siete Balcones, no por el número de sus aberturas, sino por la presencia persistente de siete sombras que, dicen, aún se asoman cuando la luna llena se posa como un ojo triste sobre la ciudad.
Sus muros coloniales parecen respirar con cada viento frío. Las rejas de hierro forjado están oxidadas por la lluvia y el llanto. Los balcones de madera tallada, cada uno con su historia y su espíritu, son testigos de un drama que no encontró consuelo en el tiempo ni en la muerte.
Cuentan los viejos del barrio que allí vivió don Anselmo, un hombre de fortuna heredada y corazón endurecido. Gobernaba su casa como un reino absoluto, con una mezcla de honor rancio y tiranía cotidiana. Padre de siete hijas tan bellas como infortunadas, convirtió su hogar en una prisión adornada, donde la juventud y la ilusión se marchitaban tras barrotes disfrazados de flores.
Las hermanas -Ángela, Sofía, Lucía, Elena, Margarita, Rosa y Gabriela- eran el alma de aquella casa triste. Educadas para agradar, para bordar, para sonreír desde la distancia, nunca pisaron la calle sin permiso ni conocieron el roce sincero del amor. Don Anselmo solo les permitía asomarse a sus balcones, como maniquíes vivos en una vitrina de la alta sociedad. Allí recibían flores, versos, y promesas que nunca se concretaban, como si el amor fuera un espectáculo que se mira, pero no se toca.
Con los años, la belleza que las hacía legendarias comenzó a desdibujarse, no por la edad, sino por la tristeza. Cada hermana cargó su propia maldición: la gordura, la calvicie, el temblor, la ceguera, la cojera, los granos, la pérdida de la risa. No fue el tiempo, sino el encierro y el desamor lo que las transformó en espectros vivos.
Y cuando finalmente don Anselmo cayó enfermo, con el cuerpo vencido por una culpa q
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editorial
edición del autor
disponibilidad
impreso bajo demanda
año edición
2026
n° edición
1
categoría
Comunicación
n° páginas
170
formato
17 x 24 cm (sin solapa)
encudernación
Rústico (pegado)
papel
Papel Blanco 75 Grs
color
Blanco y Negro
David Francisco Camargo Hernández

David Francisco Camargo Hernández
Nacionalidad Colombiano.
Escritor, humanista y economista con especialización, maestría y doctorado. Artista plástico. Inventor. Guionista. Becario de universidades europeas. Director Fundación Sueños de Escritor y ediciones Dafra. Premios literarios y académicos en los años 2001-2005-2008-2010-2016-2017 en eventos internacionales. Profesor de posgrado.
INVESTIGADOR CVLAC COLCIENCIAS.
Conferencista internacional basando
los temas en sus propios libros. Propende por una economía «más humana, más igualitaria, capaz de contribuir a mejorar la calidad de vida de la comunidad». En 2010 algunas de sus publicaciones fueron traducidas a varios idiomas. Una de las más destacadas se titula: “cómo regionalizar el país”. Y por «su sobresaliente trayectoria literaria y pensamiento comprometido con los problemas de l leer todo...

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